Sanjuaninos crean un robot para horticultura y buscan sumarse a un mercado innovador

Sanjuaninos crean un robot para horticultura y buscan sumarse a un mercado innovador

Los científicos pertenecen al Instituto de Automática de la Facultad de Ingeniería y proyectan tener el primer prototipo del robot para marzo de 2022.

Científicos sanjuaninos del Instituto de Automática, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan -UNSJ-, se encaminaron en un proyecto que se perfila como innovador y de origen local. Se trata de un robot orientado a la horticultura, llamado «Hortibox», que en principio se abocaría a plantaciones de tomate.

Santiago Tosetti, referente del proyecto e investigador del Conicet, explicó que la idea de crear un robot disponible para la producción inició como una investigación aplicada a la agricultura que busca brindar soluciones a productores.

«Lo pensamos para horticultura ya que desde el Instituto venimos trabajando hace tiempo en soluciones para agricultura, por ejemplo en el sistema de riego o detección de enfermedades usando cámaras y drones. En particular estuvimos trabajando con gente del tomate y el proyecto surgió como una aplicación para el tomate», dijo Tosetti a Diario La Provincia SJ.

Santiago Tosetti

La máquina estaría destinada a la tarea de desmalezado en el periodo inicial de la plantación de tomate, en la que se coloca el plantín, proceso que lleva alrededor de un mes y medio. Actualmente, se requiere mucho trabajo manual en esa etapa y buscan aliviar la carga de trabajo con un robot.

«Estamos en el diseño del prototipo y el concepto sería que el robot transitara por sobre el cultivo, y con cámaras detectara la presencia de malezas y con un brazo robótico que iría en «la panza» del robot, se removiera la maleza una por una. La idea es que ese tipo de trabajo que son extremadamente demandante de lo físico y sacrificado en la que las personas tienen que estar muchas horas en posiciones muy incómodas, en épocas del año donde ya comienza a sentirse el rigor del calor, aliviarlas con maquinaria», explicó.

Lejos de trabajar una idea que provoque algún tipo de desempleo para otras personas, el investigador aclaró que uno de los ejes es que quienes realizan ese trabajo, pasen a estar abocados a otras áreas o tareas productivas que requieran también de la presencia y experiencia humana y que un robot no pueda suplir.

Para el proceso del armado del primero prototipo, el referente contó que se contactaron con una persona de Buenos Aires que hace sillas motorizadas y con él trabajan todo lo que es la parte de diseño mecánico del robot, además del circuito de proveedores. «En cuanto al avance del prototipo, los planes ya están todos y ahora estamos trabajando en todo lo que es la metalurgia. Estamos haciendo las piezas del robot y ahora ya falta el proceso de soldadura, luego de pintura y finalmente el de ensamblaje», contó.

«Somos ambiciosos y la idea sería terminar con un producto comercial que sea exportable. La robótica en la agricultura es un tema que es relativamente nuevo y equipos de investigación, en diferentes partes del mundo, que ya tienen prototipos funcionando y muy pocas empresas que están ya vendiendo robots para el campo. A nivel mundial es tan nuevo que no hay un mercado desarrollado y somos optimistas que si logramos un producto que funciona, que es confiable y es robusto tenemos chances de posicionarlo en el mercado», finalizó.

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